La experiencia con la escort en Chía resultó muy negativa para el cliente. En cuanto a la calidad del servicio, la valoración es muy baja (2/10). El físico de la acompañante se describe como bajita, trigueña, algo gorda y con senos medianos; su rostro está lleno de arrugas, lo que le da una valoración de 3/10. La actitud, según el testimonio, fue la más desagradable: al principio mostró cierto interés, pero pronto se volvió grosera y poco cooperativa, negándose a realizar cualquier petición y con evidente desagrado. La prestación de servicios fue limitada: el cliente pidió oral y masturbación, pero la escort se retiró rápidamente cuando intentó tocar su pecho. No se ofreció servicio anal y tampoco se prestaron besos en la boca. El uso de condón fue inexistente, lo que genera preocupación por la seguridad. En resumen, la escort no es recomendada; el cliente afirma que no volvería y aconseja a otros no perder tiempo ni dinero con ella.