La experiencia con la escort fue bastante decepcionante, por lo que no la recomendaría. En cuanto al aspecto físico, la chica era delgada, bajita (≈1.60 m) y muy blanca, con tatuajes que resaltaban en las fotos. Sus ojos verdes y los brackets dentales le daban un toque llamativo, pero el resto de su rostro y su figura no coincidieron con lo que mostraba la imagen editada; la “blanquita” era más pequeña y menos atractiva de verdad. \n\nSu actitud fue cordial y algo conversadora, pero no mostró timidez. Fue bastante directa al lanzar la lista de extras (besos, baile, oral “al natural” y una “mamada” de vagina), y la atención parecía más un trámite que un servicio de calidad. \n\nEn cuanto a los servicios, la oral fue descrita como mediocre, casi “vaca muerta”, y la chica se quedó quieta y mirando al cliente mientras fumaba. El baile erótico se parecía a un pole dance, pero sin la picardía que uno esperaría. En general, la experiencia fue mecánica y sin la picardía, caricias ni coqueteo que se anunciaban. \n\nEl patrón recurrente de esta reseña es la discrepancia entre la imagen promocional y la realidad: la escort sobrevalorada, precios elevados y una experiencia que no cumple las expectativas de los clientes.