La experiencia con esta prepago resultó bastante desalentadora. Los clientes perciben su físico como bastante “rellenito” y de unos 30 años, con una estatura aproximada de 1,70 m, pero la apariencia real parece superar las fotos. Su rostro se califica más bien medio “cachetón” y no muy atractivo para los que buscan algo más convencional. En cuanto a la actitud, la acompañante se mostró bastante fría y distante, recibiendo a los clientes con una “trusa” y manteniendo una postura de “todo seco” en todo momento. No ofrece besos, ni siquiera un breve “trato novios”, y su disposición para la actividad sexual se percibe como poco entusiasta: su oral fue de apenas un minuto y la acción anal parece no estar disponible. Al finalizar, se desconcentra y mira el celular, lo que resta valor a la interacción. En general, el servicio queda calificado en 4 de 10, con una implicación de 3 de 10, lo que lleva a que no recomienden repetir la experiencia. El patrón recurrente es una actitud distante, falta de atención y una calidad sexual baja, dejando a los usuarios insatisfechos.”}