En esta reseña la escort se presenta como una mujer bastante gordita de 24 años, con rostro redondo, pecas y ojos azules que el cliente calificó con 9/10 en físico y 9/10 en rostro. Su atractivo, según él, es bastante evidente, aunque reconoce que su cuerpo puede no complacer a todos. El tono del servicio es poco profesional: la comunicación inicial fue confusa, con varios rodeos para coordinar la ubicación y el horario, y un cambio inesperado de lugar que provocó retrasos. La escort pidió al cliente que revisara el condón varias veces, lo que interrumpió el flujo. El cliente describe el encuentro como “polvo mediocre”: poco esfuerzo, poca energía y una actitud que parece más de “hum hum” que de atención genuina. La sesión se truncó a mitad de hora, antes de que se completara el tiempo acordado. En cuanto a la oral, se realizó con condón y se consideró normal, sin entusiasmo. En resumen, la escort es atractiva pero el servicio se percibe como poco comprometido, con comunicación deficiente y una experiencia insatisfactoria que no se recomienda repetir sin mejoras.