El servicio recibió una calificación media, 5 de 10. Los clientes describen a la escort como una mujer de alrededor de 47 años, de piel blanca y estatura media (≈1.70 m). Se le calificó físicamente como “fea” y con un “culo engañoso”, aunque sus fotos aparentan ser más atractivas. La actitud de la acompañante resulta algo desconcertante: al llegar, mostró molestia por la pérdida de su celular, lo que irritó al cliente y generó incomodidad. Durante la sesión, se destacó una buena técnica anal con lubricante y un anal bastante apretado, pero el oral fue considerado regular, con sensación de “rusa” y un condón que “no le daba ganas”. La escort parece estar preparada para un “deslecho”, pero su enfoque en el celular y su manera de hablar interrumpieron la experiencia. Los servicios ofrecidos, como el anal y el oral, se perciben como adecuados en la técnica, pero la falta de atención y el desinterés en el oral resultaron negativos. En conjunto, la reputación de la escort es de servicio aceptable pero con una actitud que puede generar desconfianza y mala experiencia para quienes buscan una interacción más fluida y centrada en el placer del cliente.