El servicio fue un completo desastre, con una calidad que no alcanzó ni el 5 % de lo esperado. La escort, operada y muy gorda, con una barriga enorme y senos con cicatrices visibles, se vio muy lejos de las fotos que había publicado; el rostro, de cara ancha y dentadura fea, tampoco impresionó. Su actitud fue totalmente negativa: no la miró ni mostró interés alguno, y mientras estaba en la cama continuaba revisando su celular, lo que hizo que la interacción fuera muy poco fluida y aburrida. El sexo oral fue tan flojo que duró menos de un minuto, y la propuesta de cambiar de posición resultó en una desconexión total cuando ella empezó a usar el teléfono. En cuanto a los servicios, la experiencia fue una pérdida total de tiempo: nada de lo que prometió se materializó y la escort no logró ni cumplir con la oferta mínima. En definitiva, no recomendaría este servicio y tampoco volvería a contratarlo.