La experiencia con la escort es mixta y no muy recomendable si buscas algo fresco o rápido. Su físico, según el relato, presenta un trasero grande y pechos enormes, pero con algo de barriga que parece haber crecido con la edad; su rostro y postura hacen que parezca una señora de unos 45 años. A nivel de actitud, la acompañante se mostró seria y algo brusca, intentando dejar todo “claro” y evitando los servicios que no están en su anuncio. Se llegó con retraso, pidió tiempo para un masaje que no fue realmente placentero y, en general, la actividad sexual fue “fingida” y no lograba la excitación esperada. Los únicos puntos positivos son la presencia de grandes pechos y el hecho de que el precio (100 000) se considere “rescatable” para la duración ofrecida. En conclusión, la calidad del servicio no cumple con las expectativas de los usuarios, con demoras, una actitud rígida y una experiencia sexual que resulta decepcionante. Repetiría: no.