Los comentarios sobre la prepago son mixtos y en este caso la experiencia no recomendada. La calidad general del servicio quedó en un “normal”; el cliente dijo que “la pase bien” pero que no volvería. En cuanto a su físico, la acompañante tiene una figura robusta, pecho grande y una cola grande, con una apariencia que parece más real que las fotos, aunque el cliente menciona que las fotos están algo retocadas. La actitud hacia los clientes fue bastante fría: “besos tranqui”, una charla “normal” y sin mucho entusiasmo. El trato se mantuvo algo distante y la relación no alcanzó una conexión más profunda. En cuanto a los servicios, se ofreció oral y anal, con una descripción del flujo de la sesión, pero sin destacar ningún punto positivo; al contrario, el cliente se quejó de que la experiencia fue “casi la misma” que las fotos, sin sorpresa ni algo especial. Un patrón recurrente es la falta de congruencia entre la imagen que se presenta y la realidad, además de un coste elevado y una actitud poco involucrada. En resumen, la prepago no cumplió las expectativas del cliente y no se recomienda volver a contratarla.